Un perico suelto en Madrid
Apoteósica fue la gesta del Español en el Bernabéu. La cuarta Copa del Rey viajó a Barcelona
desde la capital para regocijo de la afición perica. Todos apostaban por el Zaragoza, que
llegaba como candidato por méritos propios.
Había eliminado a los dos grandes de España: BarZa y Madríd.Sin embargo, el equipo de
Lotina, en una demostración de contundencia y practicidad, vapuleó al team maño hasta
reducido a la mínima expresión futbolística. Honor a los héroes pericos, encabezados por el
capitán y símbolo Tamudo, los goles decisivos de García, la seguridad de Kameni, e! esfuerzo
de todos. Premio para un criticado Latina, quien parecía tener las horas contadas como
entrenador perico. Aún así, el estratega planificó el juego con precisión de cirujano. Ganó más
que una final soñada. Cambió críticas por elogios. Pasó del vete ya al sigue por favor. El
festejo en la plaza Saint Jaume combinó emoción con alegría. Nadie estuvo ausente. Desde el
Alcalde Clos hasta Sánchez Llibre. Todos asistieron a la merecida fiesta. La Copa del Rey tiene
un digno campeón. El fútbol consumó un acto de justicia con el humilde y pasional club de
Montjuic. Bienvenido sea.
Sergio A. González Bueno
15/04/2006